La Route Buissonnière no es una aplicación de navegación como las demás. Donde una aplicación corriente busca una sola cosa — la ruta más rápida — nosotros buscamos la más bonita: la que rodea las ciudades y los grandes ejes y te lleva junto a los pueblos, el patrimonio y el campo abierto de Francia.
En qué creemos
Los navegadores nos enseñaron a ir de A a B lo más rápido posible. Ganamos tiempo, pero perdimos algo por el camino: el placer de conducir, los descubrimientos, esas carreteras pequeñas donde aparece un mirador, un castillo, un pueblo con el que nunca te habrías cruzado en la autopista.
La Route Buissonnière parte de una idea sencilla: que el trayecto puede volver a ser lo mejor del viaje. Tómate tu tiempo. Respira. Sal del estrés de las grandes aglomeraciones. Y a veces paga menos, evitando los peajes.
Un nombre con historia
«La route buissonnière» juega con la expresión francesa l'école buissonnière — hacer novillos, escaparse, regalarse un rodeo feliz. Pero es también un guiño a una página real de la historia de Francia. En 1955 se creó una carretera turística que unía la región de París con Lyon, pensada para enlazar las grandes ciudades sin atravesar ni una sola, por los paisajes más hermosos. Ya entonces se llamaba… la Route Buissonnière.
Cómo funciona
Indicas tu salida y tu destino, si quieres una o varias ciudades a evitar, y la aplicación traza una ruta que prefiere las carreteras pequeñas y los buenos sitios para parar. Sigues teniendo un navegador de verdad, con guía por voz curva a curva, pero uno que te lleva por el lado bonito. Y todo ello respetando tu privacidad: sin cuenta, sin publicidad, sin venta de tus datos.
¿Quién está detrás?
Un proyecto de Base Lunaire
Diseñado y construido en Francia por Audrey Morin (Base Lunaire), con el deseo de que vuelvas a querer la carretera.
¿Una pregunta, una idea, un rincón de Francia precioso que quieras enseñarnos? Escríbenos a bonjour@laroutebuissonniere.com.